Puntos de vista: cómo piensan las que rompieron el molde

Mujeres que son referentes en sus actividades coincidieron en los desafíos a futuro para acceder a cargos de liderazgo

MIÉRCOLES 25 DE OCTUBRE DE 2017
LA NACIÓN

El aumento del cupo femenino es una buena herramienta para garantizar el acceso de las mujeres a cargos públicos, pero tienen que estar capacitadas; las empresas deben ser flexibles para permitir que tengan una carrera profesional y, al mismo tiempo, una familia; y el liderazgo femenino ya es también cosa de hombres, porque las empresas requieren skills que tienen que ver con cualidades femeninas. En esos tres puntos estuvieron de acuerdo la mayoría de las presentes en la tercera edición del evento Mujeres Líderes, organizado por LA NACION en el hotel Four Seasons.

“Hay un proyecto del Ejecutivo para elevar el cupo femenino al 50%. ¿Es bueno o es malo? Es bueno en la medida en que brinda la posibilidad de acceder al cargo, pero es malo en cuanto genera la posibilidad de acceso de mujeres que no son aptas para esos puestos. Entonces, creo que tenemos que tener cuidado. Hay cuestiones políticamente correctas que se asumen, pero no terminan siendo favorables”, afirmó la socióloga Graciela Römer y apuntó a las condiciones culturales para el acceso, más allá de las legales. “Muchas mujeres educan a sus hijos dentro de paradigmas autoritarios y machistas, que devalúan el rol de la mujer”, agregó.

Roxana Kahale, socia fundadora del estudio jurídico Kahale, tuvo una opinión similar: “Creo que es una herramienta útil, pero no que las mujeres entren únicamente por género. Es importante que estén preparadas para la gestión, porque eso derriba muchas críticas y abre las puertas a otras mujeres para cargos públicos o en directorios de empresas”.

Por su parte, Amalia Sáenz, socia del estudio Zang, Bergel & Viñes, dijo que no cree “en la cuota ni en el cupo, sino en los talentos”.

Sin embargo, las empresas también deben ser flexibles para retener a las mujeres y que puedan hacer carrera. “El mayor freno es la falta de flexibilidad y de conciliación que le permita a la mujer sacar adelante esa trayectoria profesional con la vida familiar. Hay que tener en cuenta que el momento de mayor desempeño de la mujer suele coincidir con el tiempo en que más se la necesita en casa, abocada a las tareas de educación de sus hijos, y de sacar adelante el hogar”, dijo, y añadió: “Tenemos por delante un gran desafío: conseguir que ese talento llegue a las principales posiciones, para mostrarle al varón que es necesario flexibilizar la jornada laboral, que estén más presentes en la vida de sus hijos”, opinó Patricia Debeljuh, directora del Centro Conciliación Familia y Empresa IAE Business School.

En igual sentido se manifestó Brenda Bianquet, gerenta de Comunicación de la división de Consumo Masivo de L’Oréal Argentina, que dijo que las mujeres que quieran acceder a cargos de liderazgo deben trabajar “en ámbitos donde la flexibilidad sea un deber y no un beneficio”. Aseguró: “Las que elegimos ser madres y líderes, lo logramos. Hay que trabajar en todas las organizaciones para que no nos hagan sentir culpa”.

Por último, Luly Dietrich afirmó que el liderazgo femenino no es cosa de hombres o de mujeres sino un nuevo tipo de liderazgo. “Es una nueva forma de gestionar los equipos, de lograr los objetivos basándose en el feminismo: en ser más empáticas, más contenedoras, más sensibles, más cercanas y capaces de trabajar en equipo”, describió.

“El mundo se volvió femenino porque las características y skills que necesitan las compañías tienen que ver con cualidades femeninas. Parten del multitaskingy no sólo del gran IQ o la intelectualidad; también importan las inteligencias emocionales. Eso hace que estas cualidades, que son innatas y esenciales, se hayan volcado a la vida laboral como un requisito para hacer carrera en la vida corporativa. En ese aporte natural se nos hace un camino más fácil”, concluyó María Laura Tramezzani, managing partner de Action Advisory Group (AAG).

Andrea Grobocopatel, presidenta de la fundación Liderazgo y Organizaciones Responsables – Estoy enfocada en el W20, en hacer que las mujeres en eventos seamos más que un 10 ó 20%

Nadia Javkin, fundadora de Food Market – En el ecosistema emprendedor de tecnología somos pocas mujeres. Necesitamos más en la industria tecnológica

Verónica Raffo, especialista senior en Infraestructura del Banco Mundial – Un país va a crecer más si se puede fortalecer el rol de la mujer en las actividades productivas

Mabby Autino, dueña de Mabby Pro Make up – Las mujeres somos más creíbles que los hombres a la hora de vender un proyecto, porque le ponemos pasión

Mariela Mociulsky, directora de la consultora Trendsity – Hay más mujeres en cargos directivos, pero aún no están equiparados los ingresos ni las posibilidades

Luly Dietrich, integrante del consejo y directorio familiar del Grupo Dietrich y directora general de Mujeres Al Volante – El liderazgo femenino es el nuevo estilo de liderazgo que aplica a hombres o mujeres

Denise Orman, directora de operaciones de BBDO Argentina – Estamos cerca de romper los estereotipos. Dentro de las agencias crecieron los roles femeninos

Inés Berton, fundadora de Thealosophy y Chamanat – Las mujeres dejamos todo en la cancha: yo doy lo mejor de mí y, si no me sale, igual me aplaudo

Brenda Bianquet, gerenta de Comunicación de la división de Consumo Masivo de L’Oréal – Las mujeres que busquen ser líderes tienen que trabajar en lugares flexibles

María Laura Tramezzani, managing partner de Action Advisory Group (AAG) – El mundo se volvió femenino porque las skills que necesitan las firmas son cualidades femeninas

Yanina Núñez, gerenta general de Copa Airlines para la Argentina – Los prejuicios los tiene tal vez la propia mujer, que no se atreve a tener ese rol de liderazgo

Patricia Debeljuh, directora del Centro Conciliación Familia y Empresa IAE Business School – El mayor freno es la falta de flexibilidad para que la mujer pueda tener hijos y una carrera

Graciela Römer, socióloga – El cupo femenino es bueno porque permite acceder al cargo, pero es malo si acceden mujeres no aptas

Marina Dal Poggetto, directora ejecutiva del estudio Bein y Asociados – Si bien seguimos siendo pocas en las finanzas, cada vez hay más mujeres formándose en estos temas

Claudia Groisman, presidenta de la Asociación Argentina de Químicos Cosméticos – Mi familia me apoya y está orgullosa de lo que hago. Hoy se bancan todo

Andrea Souto, gerenta general de Figurella – Las mujeres tenemos una fuerza diferente. Podemos llevar adelante una casa y dirigir una firma

Amalia Saénz, socia del Estudio Zang, Bergel & Viñes – Hago actividades masculinas, pero no perdí mi feminidad. No creo en el cupo, creo en los talentos

Roxana Kahale, socia fundadora Estudio Jurídico Kahale – El cupo es una herramienta útil, pero las mujeres también deben estar preparadas para la gestión

María Luisa Fulgueira, CEO de Daltosur, firma de distribución de productos químicos para la industria – Fui la primera mujer CEO de una multinacional en 1978 y, a los 60, me reinventé con esta PyMe

Lidia Vázquez, socia fundadora de María Vázquez – Las mujeres aportamos todo. Somos el motor del mundo. En nuestra empresa, somos el 95%

Gabriela Gayarre, gerenta general de Ingram Micro – Hemos avanzado, sobre todo a nivel generacional. Hoy las más jóvenes demandan puestos de liderazgo

Liliana Lampuri, presidenta de Elementos Esenciales – La diversidad es lo que potencia a las mujeres. Estamos en el mundo femenino y en el masculino

Regina Kuligovsky, dueña de Regina Cosmetics – La mujer no tiene la menor idea de lo que es capaz, ni reconoce que con el talento propio puede crear algo importantísimo.

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